domingo, 22 de marzo de 2026

RECOMENDACIÓN. UN POETA, film de SIMÓN MESA SOTO, de 2025. En el MALBA: LA REDENCIÓN DE LOS PERDEDORES.









Ayer vi Un poeta de Simón Mesa Soto.

Ciclo auspiciado por el espacio cultural Caligari Autores. 
Les cuento brevemente el argumento. 
Un poeta colombiano, gran promesa en su juventud, se encuentra viviendo con la madre, con el lazo con su hija prácticamente inexistente, con dificultades subjetivas para un trabajo común y corriente por considerarse un artista, y a la vez, con una desorientación profunda en relación a su don poético; se ha transformado en un "borrachín". En este escenario surge una estudiante de secundaria (omito deliberadamente detalles para no anticiparles todo) con un don poético que es una anomalia en el ámbito en el que nació y en el que crece. Este encuentro cambiará la vida de todos.
Por qué les recomiendo este film? 
Permítanme comenzar con una frase del ensayo Visión de Anahuac, del prolífico Alfonso Reyes, poeta, ensayista, narrador, crítico mexicano, muy caro a los afectos de nuestro poeta mayor, Jorge Luis Borges. Al parecer Reyes fue embajador en Argentina, y allí conoce a Borges e impulsa su producción. También influyó notoriamente en los narradores posteriores, como Octavio Paz y Carlos Fuentes. 

Dice Reyes al comienzo de este ensayo, que les recomiendo que lean (encuentran el pdf en internet):
"Viajero: has llegado a la región más transparente del aire".
Se refiere a la capital del imperio azteca, y  a lo "maravillosa" que resultaba para los colonizadores. 
Para qué traigo a Reyes? Porque este film filmado en Medellín, Colombia, plasma, y creo que no había visto antes un film que lo hiciera tan poética y bellamente, algo de la estética propia de Latinoamérica hoy. El film podría transcurrir en cualquier otra nación latinoamericana. 
Es cierto que la precariedad, la pobreza y la exclusión creciente no son privativas de nuestra región, pero sí lo es la presencia, casi indestrutible, de los lazos familiares, por más disfuncionales que puedan ser, el humor negro para afrontar tanta carencia, el arte como resistencia y salvación, y como sugerí antes, la estética que nos es propia. 
Por momentos desopilante, por momentos melancólico, este film se las arregla para hacer valer 
atributos que los extranjeros parecen descubrir en nosotros con la misma sopresa y curiosidad que los colonizadores (claro que los primeros no vienen a producir un exterminio como el que produjo la conquista): los atributos de la sensibilidad y de la ternura y la cercanía emocional con los otros. 
Ver este film logra hacernos soñar con que nuestra región no será NUNCA sojuzgada del todo. Que somos sensibles a lo bello, que derrochamos calidez y autenticidad cuando aceptamos como somos, y de dónde venimos. 
Deslumbran las actuaciones: todos seres comunes, por momentos privados de lo más básico, pero SIEMPRE ABIERTOS A CIERTA DIMENSIÓN DE LO OTRO. Receptivos de lo nuevo, de lo diferente. El guión es otro hallazgo en sí mismo. Los poemas que se leen son bellísimos, conmovedores. 
Evoqué al salir del Malba, esa frase indeleble del gran Pasolini, refiriéndose de un modo muy beckettiano, al valor de la derrota: "(...) en la humanidad que de ella emerge. En construir una identidad capaz de advertir una comunidad de destino, en la que se pueda fracasar y volver a empezar sin que el valor y la dignidad se vean afectados. En no ser un trepador social, en no pasar sobre el cuerpo de los otros para llegar el primero. Ante este mundo de ganadores vulgares y deshonestos, de prevaricadores falsos y oportunistas, de gente importante, que ocupa el poder, que escamotea el presente, ni qué decir del futuro, de todos los neuróticos del éxito, del figurar, del llegar a ser. Ante esta antropología del ganador de lejos prefiero al que pierde. (...)".
Este film hermosísimo nos hace creer y sentirnos parte de esa comunidad de destino, quizá por razones diferentes a las que tenía en mente Pasolini, o quizá no...tal vez sean las mismas.
Para animarlos a que vean este film (ojalá prolonguen su exhibición, y si no, búsquenlo en plataformas y sitios de cine), premiado entre otros festivales, en Cannes, San Sebastián y Santiago, termino con otra frase de Visión de Anahuac:  
"(...) Nos une también la comunidad, mucho más profunda, de la emoción cotidiana ante el mismo objeto natural. El choque de la sensibilidad con el mismo mundo labra, engendra un alma en común. (...) No renunciaremos -Oh Keats- a ningún objeto de belleza, engendrador de eternos goces". 
Y este film es, sin ninguna duda, un objeto de belleza, engendrador de eternos goces. 



jueves, 12 de marzo de 2026

BUENOS AIRES ME MATA!! DOS RECOMENDACIONES TEATRALES IMPERDIBLES: LAS MUJERES DE LORCA Y NO YO.


Vi que reponen Las mujeres de Lorca, por apenas
8 funciones. 
Créanme es imperdible. La vi el año pasado. La puesta es impecable. Tanto como las actuaciones. Con Ana María Cores a la cabeza de un elenco de mujeres que derrochan talento (cantan, bailan, actúan y todo lo hacen de manera sobresaliente), y una puesta maravillosa, que llegó a conmoverme hasta las lágrimas, este espectáculo engalana los escenarios porteños. 
No se la pierdan!! 
Está los sábados y domingos a las 17 horas, en el Cine Teatro El Plata (Juan Bautista Alberdi 5765).


Lo mismo vale para No Yo, una obra de Samuel Beckett, que pueden ver los sábado en el Excéntrico. 
Algunas cositas antes: no es para gente sensible. La puesta es realmente inquietante, arrasa el cuerpo (el de los espectadores y el de los actores), y lo invade con sensaciones difusas, por momentos angustia, por momentos incomprensión. 
Delante de una imagen de un campo florido y apacible, y con una mujer con una túnica negra, a la que se le va transfigurando la cara a lo largo de un tiempo indefinible, desde el comienzo intuimos que veremos algo fuerte. Detrás de ella un hombre sentado sobre una cama tipo de tortura,completamente desnudo. 
La obra transita por dos niveles: el muy beckettiano, que alude al lenguaje como fluido incesante que no se detiene, más allá de todo intento de comunicación, pasando por un zumbido ininteligible, hasta el grito visceral que deja adivinar sufrimiento, dolor. 
Todo esto transcurre una vez que el hombre ha despojado a la mujer de su túnica, que usa él a partir de allí, dejándola completamente desnuda, acostada y atada sobre la cama de tortura. No quiero contarles mucho más, pero veremos solo la boca de ella, prestando su voz y su cuerpo a este monólogo desquiciado y desquiciante, en un derroche de talento increible. 
El otro nivel, aludido, insinuado, es el de la violencia y el silencio. 
Es toda una experiencia ver esta obra impresionante, que nos dejó a Dana Babic, y a mí, en un estado de estupefacción, y con una necesidad imparable de tratar de dilucidar lo que acababamos de ver. 
Es también imperdible. 
Son dos ACONTECIMIENTOS TEATRALES, que propone nuestra maravillosa ciudad, a precios casi irrisorios. 
La ven los sábados en El Excéntrico, Lerma 420 (y Scalabrini Ortiz). 

Les copio también el maravilloso comentario que hizo Dana para la revista Burak.
Gracias Dana por la invitación. 
 
El domingo veremos otra obra, que espero y ansío poder recomendarles también. 

https://burak.ar/archivo/la-fragmentacion-del-yo?fbclid=IwY2xjawQfuTFleHRuA2FlbQIxMQBzcnRjBmFwcF9pZBAyMjIwMzkxNzg4MjAwODkyAAEeJKnWRT5CYSX5UsaVFyoONmbrJOC6BV91gtzdwWKx5bHnirH4TrDDGcQKXOE_aem_AfaAHZxdOu6TP7y_QIOHUw



 

jueves, 5 de marzo de 2026

MONTEVIDEO. Una novela de VILA-MATAS. Una novela sobre el coraje de abrir puertas condenadas.


 Terminé hace algunos días, MONTEVIDEO del admirable Vila-Matas. Necesité un tiempo para que la lectura decantara en mi. Me tomó más tiempo que los libros suyos que ya había leído. 

Entonces nuevamente se me instaló la pregunta, ya recurrente, que se me formula cuando termino de leerlo: ¿cómo se puede escribir algo así? 

Empiezo por lo formal. La portada, con un cuadro de Hammershoi, el pintor de los cuartos vacíos y las puertas abiertas, ya es todo un simbolismo.

Con una estructura tipo mamushka, de relatos dentro de relatos; una estructura que difumina los límites entre realidad y fantasía, entre hechos ocurridos y la memoria de los mismos, entre el sueño y la alucinación, Montevideo nos lleva a través de un viaje por distintos lugares del mundo, a la interioridad de un escritor, torturada poque siente que ya no puede escribir. No sabe muy bien a qué atribuir ese estado. Esa difuminación de límites, de fronteras, es algo cercano a lo que en la orientación lacaniana llamamos extimidad: un interior que es a la vez exterior. 

Empieza allí el derrotero, la búsqueda que se sirve de lo escrito por otros para que la pregunta retorne al protagonista como una brasa caliente, entre la intemperie del alma y la soledad. Tratando de esclarecerse, esboza una teoría de lo que hacen los que quieren escribir, los que narran, y los divide en tendencias: los que no tienen nada que contar, los que deliberadamente no narran nada, los que no lo cuentan todo, los que esperan que Dios revele y cuente todo, y la de los que se entregan al poder de la tecnología, "convirtiendo en prescindible el oficio de escritor".

Recorriendo citas de otros escritores, nuevamente nos hace saber a través de su protagonista, que el mundo desborda de cultores del TODO. De rastreadores del TODO. Pero ¿se trata para el escritor, de la historia que se narra? ¿Se trata de la amplificación de las palabras? El elogio de la brevedad también está presente en esta novela, de apenas trescientas páginas. Digo apenas, porque hay que experimentar en carne propia, cómo la narración transita por temas enormes: qué es la literatura, qué es ser escritor, lo efímero y en algún punto poco trascendente del oficio, con excepción de los que aspiramos a escribir (la literatura sólo es imprescindible para algunos seres, dentro de los miles de millones de una humanidad cada día más cerca de la debilidad mental y el analfabetismo cibernético). 

Entonces, con la excusa de visitar el hotel y la habitación en la que se supone se alojó Cortázar  en Montevideo (el hotel antiguamente llamado Cervantes), habitación en la que escribió su relato La puerta condenada, y que según parece, al decir de Beatriz Sarlo, en ese cuento aparece por primera vez lo fantástico en Cortázar, el protagonista se embarca en una búsqueda que tendrá más que ver con él mismo que con los otros y con una supuesta destreza perdida. Será una búsqueda que en el devenir, en sus idas y vueltas, lo confrontará con su propia puerta condenada. Dura tarea que ningún escritor que aspire a serlo seriamente, debería evitar. Porque quizá, al forzar la apertura de esa puerta (no hay ninguna naturalidad en el acto de abrirla; es una decisión cargada de coraje) lo que encuentre no sea la oscuridad fantaseada y temida, sino el vacío más radical con el que convivimos los seres hablantes. Una vez confrontado a ese vacío, deberá decidir si asume la tarea de tratar con palabras, que el mundo sea menos idiota. 

Una vez más, tremenda novela del gran autor catalán, imprescindible para los que escribimos, y un viaje al alma del escritor que no ahorra al lector ni tragedias ni comedias. 

lunes, 2 de marzo de 2026

WESER. Un film de Fernando Spiner. Los amores, las esperas y las distancias, la muerte, la poesía y el mar. Siempre el mar.


 Si suelen leerme tendrán muy presente a Fernando Spiner. Lo conocí a partir de su bellisimo film ABALLAY. El hombre sin miedo. Film que no me canso de seguir recomendando. 

Supe que el el Malba se estaba exhibiendo su film WESER y quise verlo.

Está relacionado con La Boya, ese otro film hermoso que vi en pandemia y que logró que casi llegara a sentir el impacto de las olas del mar sobre el cuerpo, cuando estábamos todos confinados en nuestros hogares. 

En La Boya se trataba principalmente de la reconstrucción de su historia con el padre. 

Esta vez se trata de una exploración por las distintas modalidades que asume el amor; por la memoria, la propia y la histórica; por una pregunta que sin estar formulada, recorre todo el film: cómo acercarse dignamente a la muerte. Las respuestas son dos: con la poesía y con el mar. 

Un taller literario, con algunos miembros conectados desde otros lugares del mundo (el film transcurre en pandemia) que eligen y leen a los demás, un poema relativo al mar. Varios poetas acuden a la cita, entre ellos T.S Eliot y Pizarnik. Entre lectura y lectura, entre poema y poema, sobre ese telar signo infinito de la vida que es el mar, se van tejiendo, hilando, conectando las historias vitales de los personajes. Los exilios, las muertes solitarias, los olvidos imprescindibles para continuar con una vida que tal vez no se habría elegido si no se hubiera puesto en juego la propia existencia... todo esto es tramado finamente en el film que agradecí ver porque, y como del mar se trata, me sumergió en las profundidades de los sentimientos más humanos. 

Bellamente filmada, con actuaciones impecables, sin ninguna estetización ficticia (es muy fuerte ver a Daniel Fanego, ya fallecido, con un aspecto claro de estar atravesando una enfermedad terminal, que sin embargo no logró privarlo de estar en la pantalla) y con música hermosa, WESER es un film que conmueve, en un momento del país complejo y en gran medida doloroso para muchos, aquellos que quedarán como víctimas del naufragio... Porque conocer el mar implica saber que hay tormentas que pueden ser letales.... que pueden hacernos perder el rumbo, y que cuando eso sucede es primordial mantenerse a flote.

La pueden ver en el Malba todos los sábados de marzo a las 18.