atributos que los extranjeros parecen descubrir en nosotros con la misma sopresa y curiosidad que los colonizadores (claro que los primeros no vienen a producir un exterminio como el que produjo la conquista): los atributos de la sensibilidad y de la ternura y la cercanía emocional con los otros.
domingo, 22 de marzo de 2026
RECOMENDACIÓN. UN POETA, film de SIMÓN MESA SOTO, de 2025. En el MALBA: LA REDENCIÓN DE LOS PERDEDORES.
atributos que los extranjeros parecen descubrir en nosotros con la misma sopresa y curiosidad que los colonizadores (claro que los primeros no vienen a producir un exterminio como el que produjo la conquista): los atributos de la sensibilidad y de la ternura y la cercanía emocional con los otros.
sábado, 21 de marzo de 2026
jueves, 12 de marzo de 2026
BUENOS AIRES ME MATA!! DOS RECOMENDACIONES TEATRALES IMPERDIBLES: LAS MUJERES DE LORCA Y NO YO.
Vi que reponen Las mujeres de Lorca, por apenas
8 funciones.
domingo, 8 de marzo de 2026
jueves, 5 de marzo de 2026
MONTEVIDEO. Una novela de VILA-MATAS. Una novela sobre el coraje de abrir puertas condenadas.
Terminé hace algunos días, MONTEVIDEO del admirable Vila-Matas. Necesité un tiempo para que la lectura decantara en mi. Me tomó más tiempo que los libros suyos que ya había leído.
Entonces nuevamente se me instaló la pregunta, ya recurrente, que se me formula cuando termino de leerlo: ¿cómo se puede escribir algo así?
Empiezo por lo formal. La portada, con un cuadro de Hammershoi, el pintor de los cuartos vacíos y las puertas abiertas, ya es todo un simbolismo.
Con una estructura tipo mamushka, de relatos dentro de relatos; una estructura que difumina los límites entre realidad y fantasía, entre hechos ocurridos y la memoria de los mismos, entre el sueño y la alucinación, Montevideo nos lleva a través de un viaje por distintos lugares del mundo, a la interioridad de un escritor, torturada poque siente que ya no puede escribir. No sabe muy bien a qué atribuir ese estado. Esa difuminación de límites, de fronteras, es algo cercano a lo que en la orientación lacaniana llamamos extimidad: un interior que es a la vez exterior.
Empieza allí el derrotero, la búsqueda que se sirve de lo escrito por otros para que la pregunta retorne al protagonista como una brasa caliente, entre la intemperie del alma y la soledad. Tratando de esclarecerse, esboza una teoría de lo que hacen los que quieren escribir, los que narran, y los divide en tendencias: los que no tienen nada que contar, los que deliberadamente no narran nada, los que no lo cuentan todo, los que esperan que Dios revele y cuente todo, y la de los que se entregan al poder de la tecnología, "convirtiendo en prescindible el oficio de escritor".
Recorriendo citas de otros escritores, nuevamente nos hace saber a través de su protagonista, que el mundo desborda de cultores del TODO. De rastreadores del TODO. Pero ¿se trata para el escritor, de la historia que se narra? ¿Se trata de la amplificación de las palabras? El elogio de la brevedad también está presente en esta novela, de apenas trescientas páginas. Digo apenas, porque hay que experimentar en carne propia, cómo la narración transita por temas enormes: qué es la literatura, qué es ser escritor, lo efímero y en algún punto poco trascendente del oficio, con excepción de los que aspiramos a escribir (la literatura sólo es imprescindible para algunos seres, dentro de los miles de millones de una humanidad cada día más cerca de la debilidad mental y el analfabetismo cibernético).
Entonces, con la excusa de visitar el hotel y la habitación en la que se supone se alojó Cortázar en Montevideo (el hotel antiguamente llamado Cervantes), habitación en la que escribió su relato La puerta condenada, y que según parece, al decir de Beatriz Sarlo, en ese cuento aparece por primera vez lo fantástico en Cortázar, el protagonista se embarca en una búsqueda que tendrá más que ver con él mismo que con los otros y con una supuesta destreza perdida. Será una búsqueda que en el devenir, en sus idas y vueltas, lo confrontará con su propia puerta condenada. Dura tarea que ningún escritor que aspire a serlo seriamente, debería evitar. Porque quizá, al forzar la apertura de esa puerta (no hay ninguna naturalidad en el acto de abrirla; es una decisión cargada de coraje) lo que encuentre no sea la oscuridad fantaseada y temida, sino el vacío más radical con el que convivimos los seres hablantes. Una vez confrontado a ese vacío, deberá decidir si asume la tarea de tratar con palabras, que el mundo sea menos idiota.
Una vez más, tremenda novela del gran autor catalán, imprescindible para los que escribimos, y un viaje al alma del escritor que no ahorra al lector ni tragedias ni comedias.
martes, 3 de marzo de 2026
lunes, 2 de marzo de 2026
WESER. Un film de Fernando Spiner. Los amores, las esperas y las distancias, la muerte, la poesía y el mar. Siempre el mar.
Si suelen leerme tendrán muy presente a Fernando Spiner. Lo conocí a partir de su bellisimo film ABALLAY. El hombre sin miedo. Film que no me canso de seguir recomendando.
Supe que el el Malba se estaba exhibiendo su film WESER y quise verlo.
Está relacionado con La Boya, ese otro film hermoso que vi en pandemia y que logró que casi llegara a sentir el impacto de las olas del mar sobre el cuerpo, cuando estábamos todos confinados en nuestros hogares.
En La Boya se trataba principalmente de la reconstrucción de su historia con el padre.
Esta vez se trata de una exploración por las distintas modalidades que asume el amor; por la memoria, la propia y la histórica; por una pregunta que sin estar formulada, recorre todo el film: cómo acercarse dignamente a la muerte. Las respuestas son dos: con la poesía y con el mar.
Un taller literario, con algunos miembros conectados desde otros lugares del mundo (el film transcurre en pandemia) que eligen y leen a los demás, un poema relativo al mar. Varios poetas acuden a la cita, entre ellos T.S Eliot y Pizarnik. Entre lectura y lectura, entre poema y poema, sobre ese telar signo infinito de la vida que es el mar, se van tejiendo, hilando, conectando las historias vitales de los personajes. Los exilios, las muertes solitarias, los olvidos imprescindibles para continuar con una vida que tal vez no se habría elegido si no se hubiera puesto en juego la propia existencia... todo esto es tramado finamente en el film que agradecí ver porque, y como del mar se trata, me sumergió en las profundidades de los sentimientos más humanos.
Bellamente filmada, con actuaciones impecables, sin ninguna estetización ficticia (es muy fuerte ver a Daniel Fanego, ya fallecido, con un aspecto claro de estar atravesando una enfermedad terminal, que sin embargo no logró privarlo de estar en la pantalla) y con música hermosa, WESER es un film que conmueve, en un momento del país complejo y en gran medida doloroso para muchos, aquellos que quedarán como víctimas del naufragio... Porque conocer el mar implica saber que hay tormentas que pueden ser letales.... que pueden hacernos perder el rumbo, y que cuando eso sucede es primordial mantenerse a flote.
La pueden ver en el Malba todos los sábados de marzo a las 18.


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