sábado, 16 de noviembre de 2019

JUNTO CON LA NOVELA TAMBIÉN TE COMPRARÁS ESTA MARAVILLA DE MARLENE LIEVENDAG!

Cuando te compres la novela también te llevas este hermoso libro, con los poemas y estas maravillas que siguen. ¡No te la pierdas! Como ya hace un año que la novela tiene descarga gratuita, la edición en papel es limitada, y muy hermosa.








jueves, 14 de noviembre de 2019

ALEGRÍA SIN FIN!! PRESENTACIÓN DE CRIATURAS DE ARENA EN LA SADE.

Ayer viví una noche inolvidable. Todo fue alegría, emoción, felicidad, literatura, arte, amistad, cariño, amor. ¿¡Cómo describirles tanto!?
Mónica Torres y Martín Sancia Kawamichi dijeron cosas tan maravillosas de la novela que no sabría cómo transmitirlas sin que sonara petulante y desagradable. ¡Tan habituada a comentar libros de otros y ahora no sabría qué palabras usar! ¡Alguien más tendría que relevarme en la tarea esta vez!
Mientras pienso cómo resolver este tema, comparto con ustedes los agradecimientos, y muchas fotitos.
Les cuento que a partir del viernes 22, y de manera EXCLUSIVA, mis CRIATURAS DE ARENA se venderán en LIBRERÍA MENDEL, Paraguay 5163 (entre Fitz Roy y Humbold), y con la autora, de manera personal.
¡También les cuento que en marzo me voy con las Criaturas a Córdoba! Estaremos presentándolas allí con Yael Noris Ferri y Jorge Bracamonte!
Bueno, ahí va, y nuevamente GRACIAS A TODOS LOS QUE COMPARTIERON CONMIGO LA NOCHE DE AYER!



"Quiero agradecer en primer lugar a ustedes por estar hoy aquí, acompañándome en una de las noches más felices de los últimos años. Veo gente muy querida, de antes, de ahora, de siempre. ¡GRACIAS A TODOS!

Quiero también agradecer muy especialmente a MÓNICA TORRES. Nos conocemos hace décadas, pero hace apenas unos meses que me encontré con ella, en el sentido fuerte de la palabra encuentro. Y fue un encuentro muy afortunado para mí; deseo que sea el comienzo de un lazo estimulante y duradero, por la vitalidad y la rigurosidad de su decir. En una época de pleno reperfilamiento, ella me dio crédito sin saber quién era yo como escritora. ¡Aceptó presentar mi novela sin haberla leído! Ese gesto fue inolvidable para mí. Ella es un referente indiscutido del psicoanálisis lacaniano en nuestro país, y en varios otros, y es la directora del Departamento Enlaces.  GRACIAS MÓNICA, es un enorme placer que estés hoy acá.  

GRACIAS MARTÍN SANCIA KAWAMICHI. Leí Shunga, una de sus novelas que les recomiendo, estando en la playa. Los que me conocen saben de mi devoción por el mar y la arena… La cosa es que terminé de leer Shunga, me levanté de un salto de la reposera, tomé la toalla y las ojotas y volví al hotel, a escribir en el blog sobre lo que acababa de leer. En ese momento quise que Martín presentara Criaturas. Créanme, es un groso que no deben perderse. Lo invité por Facebook. Y para mi sorpresa, sin mayores misterios me respondió que sí, y ¡¡encima me agradeció!! MARTÍN, es un privilegio que estés hoy acá hablando de Criaturas.

Mi querida y talentosísima MARLENE LIEVENDAG. Qué decir de ese lazo mágico y casi imperceptible que nos une hace años. Marlene es la creatividad hecha mujer. Es toda buena onda, predisposición y disponibilidad total si la propuesta le interesa. Le pedí una ilustración para la portada. Quizás por esa buena onda, abusando de ella, a los pocos minutos volví a llamarla. ¿Te animás con algunas ilustraciones más? Quiero que los que compren la novela tengan un plus, una sorpresa, le dije. Su aceptación fue inmediata. Marlene es la autora de las maravillosas ilustraciones del libro de poemas que acompaña la novela. GRACIAS MARLENE.

MARU. Ella tiene una hermosísima voz, que seguro habrán escuchado en varias publicidades. Es también una talentosísima actriz, además de locutora; es cantante (ya cantaremos juntas), escritora, recomendadora de lecturas desde su cuenta de instagram @lagenteandaleyendo, y una gran amiga. Se sumó al proyecto de esta noche sin dudarlo. GRACIAS MARU DROZD.
Las quiero mucho a ambas.  

GRACIAS también a MAXIMILIANO FABI, que no pudo venir por obligaciones laborales. Él escribió por puro deseo, un texto muy bello sobre la novela, que tituló El aroma de la fábula. Una parte de ese hermoso texto, engalana la contratapa de Criaturas.

GRACIAS PABLO RUSSO, por insistir con empeño en que Criaturas merecía ser libro; que valía la pena. No lo tenía planeado pero al final, me convencí.

GRACIAS a OSVALDO TAMBORRA y a toda la gente de Prosa Editores por haber hecho para mí y para ustedes, tan hermosos libros, y a la gente de la SADE por brindarme este espacio para la presentación.

Para terminar, dos agradecimientos especialísimos.
PAU, mi hija.
Querida hija, sos un orgullo y a pesar de ser la editora y correctora más inclemente que podría imaginar, te amo con todo mi corazón. Que seas la primera en leer lo que escribo así como nuestras charlas posteriores a tu lectura, en las que me das tus opiniones, muchas veces muy críticas, son momentos inolvidables para mí, y espero que haya otros en el futuro. Los disfruto mucho. Y siempre termino preguntándote lo mismo: ¿estás segura de que no te gusta leer? ¡Si te gustara… qué pasaría? GRACIAS SIEMPRE HERMOSA PAULA.

Lo dejé para el final con toda intención.
ESPECIALÍSIMAS E INFINITAS GRACIAS A GERMÁN GARCÍA.
Cambió mi vida, mi manera de leer y sobre todo, mi manera de escribir, mi estilo, de una manera drástica, de la que ya no hay retorno.
Creyó en mí como escritora, tendió lazos, creó oportunidades para mí, también me expuso para ponerme a prueba, me exigió, me hizo hablar, me puso a trabajar. Tengo la enorme satisfacción de que haya leído Criaturas de arena, y de que supiera que se la dedicaba, porque sencillamente, la novela se fue escribiendo en paralelo con el trabajo que hice con él. De otro modo no habría existido, o hubiera sido otra novela.
Por todo ello, allí donde estés, GRACIAS GERMÁN.

¡GRACIAS A TODOS, ESTÁN EN MI UNIVERSO!





 En las fotos: en la primera claro, con Mónica y Martín, los maravillosos presentadores.
En la firma, con Andrea Urman, Nilda Hermann y Romina Torales. 
En la siguiente con Mónica y Graciela Musachi, ¡Gracias Graciela por estar y compartir conmigo un momento único!
En la otra foto, los capos del Descartes: Graciela Musachi, María Marta Giani, Marcelo Izaguirre, Claudia Castillo, Susana Masoero, Ruth Dayan, Graciela Safuri, y Nilda Hermann. 


Más abajo, dos close-ups con los presentadores, Mónica y Martín.

En la siguiente, con Miriam Pais, Osvaldo Tamborra, el editor, Marcela Franceschi, Mario Pakgoiz y Diego Gallotti (Pellegrinenses de pura cepa).
Luego las chicas Paola Prevé y Laura Bosco, colegas del Colegio Estudios Analíticos.
Con Pablo Russo, Mónica Mingrino, Susana Amado y María del Rosario Ramírez, directora de la revista ABC. La cultura del Psicoanálisis, publicación del Colegio Estudios Analíticos.



Con mi preciosa hija Paula De Risio, que trabajó como loca, vendiendo los libros, y filmando.


Last but not least, las increíbles y creativas chicas Invencibles: Sonia Kohon, Marlene Lievendag (artista que ilustró el libro de poemas además de la tapa de la novela), Andrea Urman, Maru Drozd (que puso su hermosa voz a las palabras de Saqui), Gabriela Blanco y Carlos Romero. 











lunes, 11 de noviembre de 2019

CRIATURAS DE ARENA EN EDICIÓN DE LUJO, LIMITADA Y ARTÍSTICA. ESTE MIÉRCOLES A LAS 19 EN LA SADE, URUGUAY 1371, 1ER PISO, SALÓN L. MARECHAL.

                                                                ¡¡LOS ESPERAMOS!!!



domingo, 10 de noviembre de 2019

SI PUEDE IMAGINARSE PUEDE NARRARSE. LEYENDO A LAISECA. BIBLIOTECA PARQUE DE LA ESTACIÓN. 9 DE NOVIEMBRE.


Ayer por la tarde hubo un encuentro hermoso convocado por el inmenso cariño y gratitud que escritores y/o alumnos sentimos por el gran LAI.
Coordinados por Selva Almada (quien concurriera a los talleres de Laiseca durante muchos años; que más allá de lo literario, fuera alguien que se mantuvo siempre muy cerca del maestro; reciente ganadora del premio First Book Award en Edimburgo con El viento que arrasa, The wind that lays waste), contaron sus experiencias como lectores y como asistentes a los talleres Federico Jeanmarie, Alejandra Zina, Natalia Rodriguez y Leonardo Oyola. 
Libros que marcaron la infancia, el acercamiento a la literatura de terror, a la que Lai fuera tan devoto, la importancia de tener en cuenta al lector al momento de escribir, e incluso, el robo de libros (de casas, de librerías, libros prestados jamás devueltos y viceversa) entraron en la cálida y amorosa charla. Luego se leyeron párrafos que cada uno de los invitados hubiera elegido para la ocasión, de la vasta obra de Alberto.
Como asistente a uno de los talleres de Lai, puedo decirles que, con una modalidad que desbordaba ternura y amor a la literatura, esas clases ampliaron mi capacidad imaginativa enormemente, y me hicieron pensar cómo los seres hablantes disfrutamos narrar y deseamos, aún y a pesar de la invasión de la tecnología, que nos narren historias. Esas clases terminaban indefectiblemente, con el maestro leyéndonos algún cuento, en mi caso, alguno de Cuentos de la Alhambra, de Washington Irving. Inolvidable.
Para poner en una frase lo que significó mi paso por su taller diría: si puede imaginarse, puede narrarse. 
¡GRACIAS LAI!

miércoles, 6 de noviembre de 2019

POESIA Y REALIDAD, POR RICARDO ZELARAYÁN.







Allá por 1972 Ricardo Zelarayán escribía: “(…) En fin, el lenguaje es para mí la única realidad. (…) Si la realidad está en alguna parte, está en el lenguaje. (…) En suma, las fuentes de la poesía están en la infracción constante de la convención que nos vendieron como realidad”.

lunes, 4 de noviembre de 2019

LEÍ SUGOKUSË de MARTÍN SANCIA KAWAMICHI. UN ANTICIPO: LEAN A MARTÍN YA, PARA AYER.

Ya les hablé de Shunga, interesantísima novela, tan poética como cruel, tan humana y arcaica en sus temas como dura y moderna.
Ahora les hablo de Sugokusë (no se cómo escribir la barra que cruza la O). Esta novela no es tan poética, es cruda, inteligente, sorprendente, impactante. Narra la historia de una mujer tatuadora, de su amor inconfesable, del encuentro con un cliente sospechoso y aterrador, Joaco, que llega a su local pidiéndole aquello que vulnera los límites de Marcia: tatuarle en los párpados dos pétalos de sangre. El pago que le ofrece es enorme y Marcia necesita el dinero... Sabremos para qué cuando se desarrolle la acción.
La trama avanza de manera magistral. Sugokusë es, nos cuenta la novela, una danza noruega que elogia la lentitud del cuerpo y de las piedras: es un intento de detener los ritmos corporales, de dominarlos, de focilizarlos. La danza enseña a parpadear como lo haría una piedra; se propone vencer al tiempo y al espacio. Vemos que no hay mucha diferencia entre este planteo y el estado de Nirvana, o del retorno a lo inanimado, tan caro a Freud en su Más allá del principio de placer. 
Los encuentros entre ellos se encadenan, se suceden con parsimonia y con desplazamientos apenas perceptibles, leves, pero definitivos; como si se tratara de una danza que ambos bailan y que el autor va entretejiendo con arte para el lector.
Dos juegos (Joaco mira los tatuajes expuestos en láminas y se propone adivinar qué tipo de persona se lo habría tatuado, uno; relatos supuestamente escuchados de un pescador noruego, desencadenados a partir de una palabra que instaría a Marcia a proponer, y que funcionaría como disparador, el segundo) se van entrelazando. A medida que esto ocurre crece la tensión del relato: las palabras no son aleatorias y los relatos van ganando en intensidad y en crueldad. Joaco va tatuándose de a poco, mientras se entrena en el arte del no parpadeo (para eventualmente conservar mejor los colores del tatuaje de sus párpados, cuando se los hiciera). Los "juegos" avanzan y un desplazamiento se produce: ya no es él el tatuado, sino las chicas que él lleva; los relatos infiltran la escena ¡Se imaginarán hasta qué punto la lectura se vuelve siniestra por evocación, intensa por los relatos, incierta por las alusiones y las elisiones! 
Esta es una novela sobre la mortificación del cuerpo, y en especial, sobre el cuerpo femenino, que aparece bajo distintas maneras, ninguna gozosa o feliz: el cuerpo accidentado, gordo, excesivamente flaco, encerrado, violado, violentado, descuartizado, y el tatuaje funciona como un ritual también mortífero, como intento de dominarlo, de adueñarse de él.
¿Cómo logra Martín que quedemos atrapados en la trama, que sigamos leyendo, que incluso volvamos a leerla (es mi caso), y que la disfrutemos?
Tengo que decir que él es un maestro de la sinestesia: es capaz de narrar muy poéticamente el enredo de los sentido. Por otro lado, en este caso, la narración es quirúrgica, filosa, cortante, escandida (con excepción de los relatos que Joaco cuenta a Marcia mientras ella trabaja) lo que le da una eficacia sin igual al relato. Además las tramas, lo que ocurre en sus novelas es siempre diferente de lo esperado, de lo esperable; es un mago de los caminos poco transitados y sorprendentes de la literatura. 
¡Imposible no evocar el relato de Borges, La forma de la espada! Y no digo más.  
Por todo esto Sugokusë es una novela imperdible si te gusta la literatura con mayúsculas. 
Me repito: lean a Martín Sancia Kawamichi.