lunes, 31 de agosto de 2026

OTRA VIDA de Gustavo Dessal. En el corazón del vértigo del hoy, las resonancias de un clásico.


 En su nueva novela, Gustavo vuelve a hacer gala de su capacidad abrumadora de narrador: juega con el tiempo y el espacio, dejando al lector, en primera instancia, fuera de la comprensión más corriente que implica la lectura. El lector recorre las páginas en sentido sincrónico, pero lo que va produciéndose es de otro orden. No es posible pensar o saber de qué se trata ese orden, sino hasta que se avanza lo suficiente en la lectura. 

No me gustan, como escritora, los comentarios que spoilean la novela que se comenta, de modo que seré lo menos precisa que pueda, en cuanto a personajes y desarrollo de la trama. 

Quiero sí, compartir con ustedes, lectores habituales del blog y de facebook, las evocaciones que tuve al leer el nuevo libro de Gustavo. Para eso, voy a pasearme por algunos lugares exteriores al mismo. 

Los sistemas y los monos. 

Jonas Mekas fue un director de cine lituano de nacimiento, considerado el padrino del cine de vanguardia estadounidense. Nació en 1922 y falleció hace no tanto, en 2019. En 1944 huye con su hermano de su tierra natal, hacia un prometido campo de refugiados. Logran ambos, luego de varios años de un derrotero incierto, en 1949 embarcarse hacia Chicago, con la promesa de un puesto de trabajo. Pero, acostumbrados quizá a no tener un lugar adonde ir, el barco toca primero el puerto de Nueva York, y deciden bajarse allí y no ir hasta Chicago. En esa ciudad que lo seduce al instante, desarrollará una rutilante carrera de director de cine, que hizo que frecuentara personajes de la cultura y la música como John Lennon, Lou Reed, John Cage, Andy Warhol, Dalí, Susan Sontag, y Allen Ginsberg, entre otros. 

Escribió un libro maravilloso, recomendable siempre, publicado en 1991, titulado Ningún lugar adonde ir, una suerte de diario de ese periplo odiseico compartido por su hermano, y por una valija en la que cargaba sus objetos personales: libros. 

En ese libro, al llegar a Nueva York, describe sus primeros trabajos alienantes conseguidos en fábricas, y comparándolos con sus días en los campos de trabajo y de refugiados, con los que encuentra muchas similitudes, dirá lo que sigue, y que me vino a la mente como un relámpago al leer a Gustavo: 

"Sistema, todo es un sistema. Con un buen sistema se puede convertir a un mono en un hombre, y a un hombre en un mono. Se puede despellejar vivas a las personas con un sistema y para un sistema. 

Si se tiene un sistema, se los puede despellejar incluso cuando son niños, y van a ir por la vida despellejados, van a vivir sin piel y ni siquiera van a darse cuenta. 

Sí, qué gran cosa es un sistema". 

Los personajes de la novela de Gustavo ya están o están en vías de ser despellejados, con mayor o menor grado de percepción de ese proceso. Conviven con higiénica normalidad y sometimiento a un sistema que los anonimiza y los explota de diversas maneras. Dos años aquí, dos años allá, cambio de país, de lengua, de afectos, de amistades, sin lazos amorosos intensos... sin horarios, con motivos a veces anodinos para sostener un sistema en base a la productividad y las ganancias. Y todos responden, con mayor o menor alegría, con mayor o menor malestar, con mayor o menor resignación. Atravesados, a la vez, por la globalidad, la inteligencia artificial, y por supuestos viajes temporales rizomáticos; aparentemente desorientados. 

¿Escribió Gustavo una novela con un elogio a la resignación y a la adaptación a estos mandatos de época, que atentan contra todo lo humano, que vacían de afectos a las personas, o lo intentan al menos con ahínco, imponiéndoles que todo sacrificio está justificado y vale la pena, si revaloriza el éxito, la especulación financiera, y la explotación en toda dimensión? Claro que no. 


Resonancias de un clásico. 

Al avanzar en la lectura, se me volvió evidente que esta novela es una propuesta muy optimista, con la que además me siento profundamente concernida. 

En un momento ví irrumpir en la trama, una de aventuras, o una road movie delirante, divertidísima, y hasta me atrevería decir tierna y cándida. El supuesto protagonista hasta el momento, cede su protagonismo a una figura omnipresente: una madre, que deviene quijotesca, transformando al hijo en un Sancho que acompaña. Me recordó esta relación, a aquello que Joyce hace decir a Stephen, en Retrato del artista adolescente, respecto del amor de madre: "Si hay algo seguro en este apestoso estercolero del mundo, es el amor de una madre. (...) por lo menos es algo verdadero". Hay también una Dulcinea, francesa en este caso, idealizada, deseada y escurridiza. Gustavo avanza un poco más con su Dulcinea y la hace vivir también un sueño, profundamente alejado de la realidad, casi incompatible con la misma (algo que Cervantes no hace con su Dulcinea). Pero conocemos la leyes que rigen el inconsciente. 

Emprenden ambos, Sancho y nuestra Quijote, una travesía hilarante, en busca de desentrañar un misterio que envuelve un invento revolucionario y el destino funesto del inventor. El capítulo de los nombres me hizo reír a carcajadas. 

La trama va y viene, perforando el tiempo y el espacio, reñida con la coherencia, pero delineando para el lector, y más aún para una lectora psicoanalista, una otra escena, que hace surgir la dimensión del deseo y del sueño, sea nocturno o diurno, de vigilia. Como sucede con el Quijote, si la vida cotidiana es árida, pobre y aplastastante, mejor refugiarse en la ficción, en una ficción: sea la de las novelas de caballería, o sea cualquier otra. La novela también apunta a eso: a poder tomar como ficción lo vivido, aunque en apariencia suene pesadillesco, para separarnos de eso, para no dejarnos fascinar. 

Decía que la de Gustavo no es una novela fatalista, ni derrotista, y que no propende hacia la adaptación al sistema imperante, sino que plantea una salida posible de la aridez y el aplastamiento, de la uniformidad y la universalización.

Por eso creo que Gustavo escribió además de una novela brillante narrativamente, y divertidísima, una novela de amor en sentido freudiano, que nos evita el mal sabor de boca que nos deja el final de la novela monumental escrita por Cervantes. 

Con un loop que en apariencia nos lleva desde el final al comienzo, casi con las mismas palabras, nadie sale de la experiencia de esta odisea, como entró en ella. O es lo que quise leer: alguna transformación habrá de producirse. Dependerá de cada quien saber entonces si quiere lo que desea. 

Les recomiendo con entusiasmo OTRA VIDA, la nueva novela de Gustavo Dessal, con quien tuve el gusto enorme de encontrarme, luego de cinco años de que presentara y prologara mi libro, Efectos de estilo. 


¡GRACIAS GUSTAVO! 

sábado, 25 de julio de 2026

LA ODISEA de NOLAN. EL DESTINO Y EL EXCEPCIONAL.

Adaptación del poema homérico homónimo, llega a Buenos Aires con cierta expectativa. Intenté verla sin éxito, en la computadora. Lograba ver cuarenta minutos y la dejaba. Así dos veces. Entoces, por recomendación de un amigo en el que confío, decidí verla en el cine. Muy buena decisión.

La Odisea es un film para ver en el cine. Gana en impacto visual y en belleza. Punto uno. No fui teniendo en mente el texto de Homero, porque lo leí hace décadas. Fui a poner a prueba la eficacia dramática, argumental y estilística, en definitiva artística del film. 

Me repito, lo se, pero dura casi tres horas!! Una eternidad para mí. Siempre digo que cuando un film dura más de dos horas, espero ver una obra maestra. La Odisea de Nolan me puso en un aprieto: no me pareció una obra maestra pero a la vez me gustó muchísimo. 

La divido en tres partes, casi equivalentes a la hora de duración cada una. La primera hora se me hizo lenta tanto en la compu como en el cine. Carente de impacto visual y dramático. La parte del cíclope me resultó totalmente lavada,opaca, gris. Casi como las escenas con Calipso. 

Todo así hasta el desembarco en la isla de Circe. Esta escena me resultó de una crudeza inusual (tanto en la compu como en el cine) a tal punto que la chica a mi lado, no podía mirar la pantalla y desviaba la vista!! Tremendísima escena. Muy muy lograda. Ahí comienza la segunda parte para mi. Mucho más intensa, dramática y por qué no, entretenida. El nudo argumental que se resolverá en el final parte de allí. 

La ultima hora directamente me pareció épica. Maravillosa. Intensísima. Atrapante desde todo punto de vista. Los personajes ganan en expresividad (la escena con Odiseo resistiendo el canto de las sirenas debe haber sido lo mejor que al menos yo ví de Matt Damon). Y el conflicto escala a su máxima expresión, hasta el encuentro, ya en Itaca, entre Odiseo (disfrazado de mendigo) y Penélope, (resguardada tras puertas corredizas compuestas por paños semitransparentes que ofician de velo):  la conversación que tienen es de vuelo filosófico: el honor, el bien, el mal, la deshonra, la soberbia, la culpa, el deseo asesino, la omnipotencia frente a las leyes divinas, todo está sutilmente hilvanado en las palabras de Odiseo, exiliado de su propia vida, no por las casi dos décadas transcurridas entre guerra, errancia, y el sometimiento a la voluntad absoluta de los dioses, sino por las decisiones y las acciones tomadas durante esos años fatídicos. La escena de la prueba a la que son sometidos los pretendientes por Penélope es impresionante: se condensan en ella muchas de las bajezas y apetitos más brutales del ser humano. 

Como decía un querido escritor, en definitiva hay tres temas en la literatura, se trate del poema homérico del siglo VIII A.C, o de la literatura actual: el amor, la muerte y el viaje. Viaje que en este caso es el de la errancia, el del exilio de sí mismo, además del geográfico. Y si como dice otro escritor, toda escritura lleva la marca del exilio, la historia de Odiseo no podía no ser escrita. A esta epopeya se le suma la mujer que espera a su amor, y un hijo (Telémaco) que no se resigna a su orfandad ni a perder el trono de Ítaca. 

Desde el punto de vista estético, la película tiene escenas verdaderamente hermosas, y efectos visuales sorprendentes, que logran cierta profundidad del fondo de la escena, para que tome relieve el centro de la misma. No sé cómo se llama ese efecto ni como se logra, pero cada vez que aparece en pantalla (la película no transcurre por completo de ese modo) sorprende de manera grata al espectador. 

Las actuaciones son, diría, correctas. Ninguna me deslumbró en particular, con excepción de la escena mencionada de Matt Damon. No descollan pero no desentonan. La estética y la dirección de cámara me resultaron muy bellas, aunque no tienen esa búsqueda de la belleza que por ejemplo sí tenía Troya. 

Hay licencias poéticas que imagino se justifican por intentar que sea un film que apunte a la multiculturalidad (por ejemplo, Helena es negra) pero que en mi caso, no llegaron a empañar la totalidad del film. Hay escenas algo excesivas, muy del estilo de las películas de acción actuales (la lucha final entre Odiseo y los pretendientes) pero se sobrellevan bien. Se las acepta. Cabe destacar la increíble y bastante ilimitada imaginación de la trama. Realmente, aunque se supone que el poema comenzó siendo una narración oral y no texto, debía ser impactante escuchar estas historias heroicas en la antigüedad. Homero fue un gigante él mismo. No por nada todos los grandes escritores navegaron las aguas de sus textos. 

Ahora, les cuento lo más destacable del film y del guión, para mí: en medio de todo ese despliegue cinematográfico, lo que más me atrapó y deslumbró del mismo fueron algunos diálogos: diamantes preciosos que encandilan en medio de tanta muerte y oscuridad. Con frases para poner en un cuadrito, que derrochan sabiduría sobre la vida, la muerte y los hombres. 

Es cierto que el texto conlleva la interpretación de que se trata de la añoranza de un hombre por su tierra y por los suyos. Pero también, enfrenta al héroe, al excepcional, a su destino tan honorífico como cruel: por un lado, el de vencer gracias a su astucia e inteligencia, y no tanto a sus fortalezas físicas y dotes para la guerra, y por otro, la de redimir al resto de los mortales, apenas virtuosos, y víctimas de apetitos más carnales y oscuros. En definitiva, el precio a pagar por ser el elegido de los dioses, es el del exilio de la propia vida; una vez que se partió en busca de gloria y conquistas, no hay retorno posible: ni para el héroe ni para sus allegados. Todos deberán pagar el precio que otros humanos pagaron con muertes dolorosas y deshonrosas. Devolverles la honra será la tarea última de Odiseo, que nunca podrá regresar del todo a la Ítaca que dejó. 

Luego de los aplausos del final, me quedé con ganas de volver a leer La Odisea. 

La recomiendo mucho. 






 

domingo, 22 de marzo de 2026

RECOMENDACIÓN. UN POETA, film de SIMÓN MESA SOTO, de 2025. En el MALBA: LA REDENCIÓN DE LOS PERDEDORES.









Ayer vi Un poeta de Simón Mesa Soto.

Ciclo auspiciado por el espacio cultural Caligari Autores. 
Les cuento brevemente el argumento. 
Un poeta colombiano, gran promesa en su juventud, se encuentra viviendo con la madre, con el lazo con su hija prácticamente inexistente, con dificultades subjetivas para un trabajo común y corriente por considerarse un artista, y a la vez, con una desorientación profunda en relación a su don poético; se ha transformado en un "borrachín". En este escenario surge una estudiante de secundaria (omito deliberadamente detalles para no anticiparles todo) con un don poético que es una anomalia en el ámbito en el que nació y en el que crece. Este encuentro cambiará la vida de todos.
Por qué les recomiendo este film? 
Permítanme comenzar con una frase del ensayo Visión de Anahuac, del prolífico Alfonso Reyes, poeta, ensayista, narrador, crítico mexicano, muy caro a los afectos de nuestro poeta mayor, Jorge Luis Borges. Al parecer Reyes fue embajador en Argentina, y allí conoce a Borges e impulsa su producción. También influyó notoriamente en los narradores posteriores, como Octavio Paz y Carlos Fuentes. 

Dice Reyes al comienzo de este ensayo, que les recomiendo que lean (encuentran el pdf en internet):
"Viajero: has llegado a la región más transparente del aire".
Se refiere a la capital del imperio azteca, y  a lo "maravillosa" que resultaba para los colonizadores. 
Para qué traigo a Reyes? Porque este film filmado en Medellín, Colombia, plasma, y creo que no había visto antes un film que lo hiciera tan poética y bellamente, algo de la estética propia de Latinoamérica hoy. El film podría transcurrir en cualquier otra nación latinoamericana. 
Es cierto que la precariedad, la pobreza y la exclusión creciente no son privativas de nuestra región, pero sí lo es la presencia, casi indestrutible, de los lazos familiares, por más disfuncionales que puedan ser, el humor negro para afrontar tanta carencia, el arte como resistencia y salvación, y como sugerí antes, la estética que nos es propia. 
Por momentos desopilante, por momentos melancólico, este film se las arregla para hacer valer 
atributos que los extranjeros parecen descubrir en nosotros con la misma sopresa y curiosidad que los colonizadores (claro que los primeros no vienen a producir un exterminio como el que produjo la conquista): los atributos de la sensibilidad y de la ternura y la cercanía emocional con los otros. 
Ver este film logra hacernos soñar con que nuestra región no será NUNCA sojuzgada del todo. Que somos sensibles a lo bello, que derrochamos calidez y autenticidad cuando aceptamos como somos, y de dónde venimos. 
Deslumbran las actuaciones: todos seres comunes, por momentos privados de lo más básico, pero SIEMPRE ABIERTOS A CIERTA DIMENSIÓN DE LO OTRO. Receptivos de lo nuevo, de lo diferente. El guión es otro hallazgo en sí mismo. Los poemas que se leen son bellísimos, conmovedores. 
Evoqué al salir del Malba, esa frase indeleble del gran Pasolini, refiriéndose de un modo muy beckettiano, al valor de la derrota: "(...) en la humanidad que de ella emerge. En construir una identidad capaz de advertir una comunidad de destino, en la que se pueda fracasar y volver a empezar sin que el valor y la dignidad se vean afectados. En no ser un trepador social, en no pasar sobre el cuerpo de los otros para llegar el primero. Ante este mundo de ganadores vulgares y deshonestos, de prevaricadores falsos y oportunistas, de gente importante, que ocupa el poder, que escamotea el presente, ni qué decir del futuro, de todos los neuróticos del éxito, del figurar, del llegar a ser. Ante esta antropología del ganador de lejos prefiero al que pierde. (...)".
Este film hermosísimo nos hace creer y sentirnos parte de esa comunidad de destino, quizá por razones diferentes a las que tenía en mente Pasolini, o quizá no...tal vez sean las mismas.
Para animarlos a que vean este film (ojalá prolonguen su exhibición, y si no, búsquenlo en plataformas y sitios de cine), premiado entre otros festivales, en Cannes, San Sebastián y Santiago, termino con otra frase de Visión de Anahuac:  
"(...) Nos une también la comunidad, mucho más profunda, de la emoción cotidiana ante el mismo objeto natural. El choque de la sensibilidad con el mismo mundo labra, engendra un alma en común. (...) No renunciaremos -Oh Keats- a ningún objeto de belleza, engendrador de eternos goces". 
Y este film es, sin ninguna duda, un objeto de belleza, engendrador de eternos goces. 



jueves, 12 de marzo de 2026

BUENOS AIRES ME MATA!! DOS RECOMENDACIONES TEATRALES IMPERDIBLES: LAS MUJERES DE LORCA Y NO YO.


Vi que reponen Las mujeres de Lorca, por apenas
8 funciones. 
Créanme es imperdible. La vi el año pasado. La puesta es impecable. Tanto como las actuaciones. Con Ana María Cores a la cabeza de un elenco de mujeres que derrochan talento (cantan, bailan, actúan y todo lo hacen de manera sobresaliente), y una puesta maravillosa, que llegó a conmoverme hasta las lágrimas, este espectáculo engalana los escenarios porteños. 
No se la pierdan!! 
Está los sábados y domingos a las 17 horas, en el Cine Teatro El Plata (Juan Bautista Alberdi 5765).


Lo mismo vale para No Yo, una obra de Samuel Beckett, que pueden ver los sábado en el Excéntrico. 
Algunas cositas antes: no es para gente sensible. La puesta es realmente inquietante, arrasa el cuerpo (el de los espectadores y el de los actores), y lo invade con sensaciones difusas, por momentos angustia, por momentos incomprensión. 
Delante de una imagen de un campo florido y apacible, y con una mujer con una túnica negra, a la que se le va transfigurando la cara a lo largo de un tiempo indefinible, desde el comienzo intuimos que veremos algo fuerte. Detrás de ella un hombre sentado sobre una cama tipo de tortura,completamente desnudo. 
La obra transita por dos niveles: el muy beckettiano, que alude al lenguaje como fluido incesante que no se detiene, más allá de todo intento de comunicación, pasando por un zumbido ininteligible, hasta el grito visceral que deja adivinar sufrimiento, dolor. 
Todo esto transcurre una vez que el hombre ha despojado a la mujer de su túnica, que usa él a partir de allí, dejándola completamente desnuda, acostada y atada sobre la cama de tortura. No quiero contarles mucho más, pero veremos solo la boca de ella, prestando su voz y su cuerpo a este monólogo desquiciado y desquiciante, en un derroche de talento increible. 
El otro nivel, aludido, insinuado, es el de la violencia y el silencio. 
Es toda una experiencia ver esta obra impresionante, que nos dejó a Dana Babic, y a mí, en un estado de estupefacción, y con una necesidad imparable de tratar de dilucidar lo que acababamos de ver. 
Es también imperdible. 
Son dos ACONTECIMIENTOS TEATRALES, que propone nuestra maravillosa ciudad, a precios casi irrisorios. 
La ven los sábados en El Excéntrico, Lerma 420 (y Scalabrini Ortiz). 

Les copio también el maravilloso comentario que hizo Dana para la revista Burak.
Gracias Dana por la invitación. 
 
El domingo veremos otra obra, que espero y ansío poder recomendarles también. 

https://burak.ar/archivo/la-fragmentacion-del-yo?fbclid=IwY2xjawQfuTFleHRuA2FlbQIxMQBzcnRjBmFwcF9pZBAyMjIwMzkxNzg4MjAwODkyAAEeJKnWRT5CYSX5UsaVFyoONmbrJOC6BV91gtzdwWKx5bHnirH4TrDDGcQKXOE_aem_AfaAHZxdOu6TP7y_QIOHUw



 

jueves, 5 de marzo de 2026

MONTEVIDEO. Una novela de VILA-MATAS. Una novela sobre el coraje de abrir puertas condenadas.


 Terminé hace algunos días, MONTEVIDEO del admirable Vila-Matas. Necesité un tiempo para que la lectura decantara en mi. Me tomó más tiempo que los libros suyos que ya había leído. 

Entonces nuevamente se me instaló la pregunta, ya recurrente, que se me formula cuando termino de leerlo: ¿cómo se puede escribir algo así? 

Empiezo por lo formal. La portada, con un cuadro de Hammershoi, el pintor de los cuartos vacíos y las puertas abiertas, ya es todo un simbolismo.

Con una estructura tipo mamushka, de relatos dentro de relatos; una estructura que difumina los límites entre realidad y fantasía, entre hechos ocurridos y la memoria de los mismos, entre el sueño y la alucinación, Montevideo nos lleva a través de un viaje por distintos lugares del mundo, a la interioridad de un escritor, torturada poque siente que ya no puede escribir. No sabe muy bien a qué atribuir ese estado. Esa difuminación de límites, de fronteras, es algo cercano a lo que en la orientación lacaniana llamamos extimidad: un interior que es a la vez exterior. 

Empieza allí el derrotero, la búsqueda que se sirve de lo escrito por otros para que la pregunta retorne al protagonista como una brasa caliente, entre la intemperie del alma y la soledad. Tratando de esclarecerse, esboza una teoría de lo que hacen los que quieren escribir, los que narran, y los divide en tendencias: los que no tienen nada que contar, los que deliberadamente no narran nada, los que no lo cuentan todo, los que esperan que Dios revele y cuente todo, y la de los que se entregan al poder de la tecnología, "convirtiendo en prescindible el oficio de escritor".

Recorriendo citas de otros escritores, nuevamente nos hace saber a través de su protagonista, que el mundo desborda de cultores del TODO. De rastreadores del TODO. Pero ¿se trata para el escritor, de la historia que se narra? ¿Se trata de la amplificación de las palabras? El elogio de la brevedad también está presente en esta novela, de apenas trescientas páginas. Digo apenas, porque hay que experimentar en carne propia, cómo la narración transita por temas enormes: qué es la literatura, qué es ser escritor, lo efímero y en algún punto poco trascendente del oficio, con excepción de los que aspiramos a escribir (la literatura sólo es imprescindible para algunos seres, dentro de los miles de millones de una humanidad cada día más cerca de la debilidad mental y el analfabetismo cibernético). 

Entonces, con la excusa de visitar el hotel y la habitación en la que se supone se alojó Cortázar  en Montevideo (el hotel antiguamente llamado Cervantes), habitación en la que escribió su relato La puerta condenada, y que según parece, al decir de Beatriz Sarlo, en ese cuento aparece por primera vez lo fantástico en Cortázar, el protagonista se embarca en una búsqueda que tendrá más que ver con él mismo que con los otros y con una supuesta destreza perdida. Será una búsqueda que en el devenir, en sus idas y vueltas, lo confrontará con su propia puerta condenada. Dura tarea que ningún escritor que aspire a serlo seriamente, debería evitar. Porque quizá, al forzar la apertura de esa puerta (no hay ninguna naturalidad en el acto de abrirla; es una decisión cargada de coraje) lo que encuentre no sea la oscuridad fantaseada y temida, sino el vacío más radical con el que convivimos los seres hablantes. Una vez confrontado a ese vacío, deberá decidir si asume la tarea de tratar con palabras, que el mundo sea menos idiota. 

Una vez más, tremenda novela del gran autor catalán, imprescindible para los que escribimos, y un viaje al alma del escritor que no ahorra al lector ni tragedias ni comedias. 

lunes, 2 de marzo de 2026

WESER. Un film de Fernando Spiner. Los amores, las esperas y las distancias, la muerte, la poesía y el mar. Siempre el mar.


 Si suelen leerme tendrán muy presente a Fernando Spiner. Lo conocí a partir de su bellisimo film ABALLAY. El hombre sin miedo. Film que no me canso de seguir recomendando. 

Supe que el el Malba se estaba exhibiendo su film WESER y quise verlo.

Está relacionado con La Boya, ese otro film hermoso que vi en pandemia y que logró que casi llegara a sentir el impacto de las olas del mar sobre el cuerpo, cuando estábamos todos confinados en nuestros hogares. 

En La Boya se trataba principalmente de la reconstrucción de su historia con el padre. 

Esta vez se trata de una exploración por las distintas modalidades que asume el amor; por la memoria, la propia y la histórica; por una pregunta que sin estar formulada, recorre todo el film: cómo acercarse dignamente a la muerte. Las respuestas son dos: con la poesía y con el mar. 

Un taller literario, con algunos miembros conectados desde otros lugares del mundo (el film transcurre en pandemia) que eligen y leen a los demás, un poema relativo al mar. Varios poetas acuden a la cita, entre ellos T.S Eliot y Pizarnik. Entre lectura y lectura, entre poema y poema, sobre ese telar signo infinito de la vida que es el mar, se van tejiendo, hilando, conectando las historias vitales de los personajes. Los exilios, las muertes solitarias, los olvidos imprescindibles para continuar con una vida que tal vez no se habría elegido si no se hubiera puesto en juego la propia existencia... todo esto es tramado finamente en el film que agradecí ver porque, y como del mar se trata, me sumergió en las profundidades de los sentimientos más humanos. 

Bellamente filmada, con actuaciones impecables, sin ninguna estetización ficticia (es muy fuerte ver a Daniel Fanego, ya fallecido, con un aspecto claro de estar atravesando una enfermedad terminal, que sin embargo no logró privarlo de estar en la pantalla) y con música hermosa, WESER es un film que conmueve, en un momento del país complejo y en gran medida doloroso para muchos, aquellos que quedarán como víctimas del naufragio... Porque conocer el mar implica saber que hay tormentas que pueden ser letales.... que pueden hacernos perder el rumbo, y que cuando eso sucede es primordial mantenerse a flote.

La pueden ver en el Malba todos los sábados de marzo a las 18. 

sábado, 28 de febrero de 2026

MAN ON THE RUN DE PAUL MCCARTNEY. REINVENTAR LA VIDA.


 No voy a ser objetiva. No puedo serlo ni quiero. Porque este hombre y los tres que con él conformaron esa anomalía mágica y misteriosa llamada Los Beatles, son parte de mi vida, de mi ADN, de mi carne y mis huesos, de mi sensibilidad en y por la vida. 

Este documental de poco menos de dos horas, y que por momentos es sinuoso, narra con imágenes muy bellas y documentos filmicos de situaciones bastante épicas, la epopeya de un hombre que a la joven edad de 27 años, siente que su vida a llegado a su fin. En sus palabras, Los Beatles eran toda su vida. Habían recorrido juntos, con John, George y Ringo, en solo 15 años, un sendero que muchos no lograríamos ni en mil vidas.  

Este hombre, cuando John anuncia que deja el grupo siente el impacto equivalente al del divorcio de alguien que se ama, y que te dice que ya no te necesita (creo que jamás dejaron de amarse como hermanos), y que quiere transitar otros caminos, lejos tuyo. Siente también que no volverá a escribir una canción más, sin John. Tiene plena conciencia de que y al decir de Sean Lennon, se disolvía la química creativa más poderosa del milenio. Baste como testimonio saber la historia de su temazo Oh darling, escrito para John en el momento de la ruptura: "Oh! querido, si me dejas, jamás podré hacerlo solo... " dice. 
Entonces se retira con Linda y sus hijas (eran dos por entonces, Heather de un matrimonio anterior de Linda, que Paul adopta, y Mary) a una finca en Escocia. Se entrega por meses a la bebida y a la depresión hasta que la fuerza natural que lo habita y la compañía de Linda,  le hacen sentir que todavía esa fuerza late dentro de él. Comienza allí una búsqueda, insatisfactoria por algunos años, que lo lleva por el camino indicado. Forma Wings, y al cabo de un tiempo y algunos discos, vuelve a la ruta, a los estadios, al contacto con el público, que no lo olvidó y que sigue idolatrándolo. Para él, el sentimiento aun no lo colma: todo lo que hace es comparado automáticamente con Los Beatles...y resulta no tan sublime. Sin embargo....

Hay una escena en la que él se encuentra en algún lugar con acantilados sobre el mar, de vacaciones con su familia. Relata que como no había playa, para meterse al mar había que esperar la ola correcta que te llevaría a la profundidad suficiente para evitar las rocas. Lo mismo para salir: esperar la ola que lo depositaría ileso, encima de las salientes rocosas. Esa metáfora (muy de Steve McQueen en Papillon - Steve aparece en el film-) le dice, le enseña algo... debe seguir, aunque "El" momento aún no haya llegado. Y eso es lo que hace. Sigue. Falla, pero falla cada vez mejor, como diría Beckett. 

Entonces le prueba al mundo pero sobre todo, se prueba a si mismo que ha logrado, según sus palabras, la realización de un sueño imposible: seguir respirando, viviendo, cantando y haciendo música por el resto de sus días. Sin Los Beatles pero teniendo plena conciencia de que SIEMPRE será un ex Beatle, y de que conformó junto con John, la dupla musical creativa más potente del milenio. 

Hay algo en este hombre que es una sutileza, para mí, pero que hace una enorme diferencia, cuando lo vemos por ejemplo, subirse por semanas seguidas, a un escenario por tres horas, a sus 83 años: hay músicos que hacen música en su vida, para vivir. Para Paul, pienso, la música ES vida. SU vida. 

Por eso, hace unos siete años, en el momento más difícil y doloroso de mi vida (parecido a lo que vivió él con John pero en mi caso, sin creatividad musical) escuché casi con exclusividad ese disco épico, grabado en vivo: Wings sobre América. Lo escuché casi de manera maníaca, seguido, muchas veces por día, cada día, por meses.... Porque al hacerlo y sin que él lo supiera, se me aparecía Paul, y me decía: "no llores más. Tomá mi mano. Vamos, que te quiero llevar al punto exacto en el que aun, late la vida". 

Tendría que estar loca para tratar de ser objetiva. Jamás se es objetivo en el amor. Y el mío es incondicional. Los cuatro chicos de Liverpool, y como solistas, en mayor medida Paul, son la fuente de felicidad y alegría más fiel y constante que existe en mi vida, desde hace más de 50 años.

Lo ven en Amazon Prime video o si no están suscriptos, lo encuentran en ok.ru, que es donde lo vi yo.